
Guayaquil, septiembre de 2025. El pasado sábado 27 de septiembre, la Fundación Dolores Sopeña se vistió de fiesta con la tradicional Celebración Sopeña, un evento lleno de alegría, música, concursos y espíritu comunitario, desarrollado por estudiantes y docentes en homenaje a la fundadora de los Centros de Capacitación Sopeña a nivel mundial, Dolores Sopeña.

La jornada contó con una variada programación que incluyó el esperado Gran Bingo Sopeña, rifas, trivias, actuaciones artísticas y música, donde toda la comunidad educativa participó con entusiasmo. Este espacio no solo sirvió para compartir y disfrutar, sino también para reforzar los lazos de unión entre estudiantes, docentes y colaboradores.

Contamos con un patio de comida gastronómica donde los asistentes pudieron saborear deliciosos platos tradicionales como caldo de bola, arroz con menestra, tongas, entre otros. Cada preparación fue elaborada con dedicación, mostrando el talento y la creatividad de los estudiantes de los cursos de gastronomía.
La celebración fue un reflejo del compromiso de la Fundación Dolores Sopeña con su misión educativa: ofrecer oportunidades de formación técnica y artesanal accesible para quienes buscan superarse y mejorar su calidad de vida. A través de este tipo de actividades, se fortalecen los valores de solidaridad, trabajo en equipo y comunidad que caracterizan a la institución.

La jornada estuvo llena de momentos emotivos y de celebración, recordando la vida y obra de Dolores Sopeña (1848–1918), una mujer excepcional que dedicó su vida a servir a los demás, especialmente a las familias trabajadoras. Su visión trascendió el tiempo y continúa viva en los numerosos Centros Sopeña que existen en España y el mundo.
A través de su legado, la fundación reafirma el propósito que dio origen a su creación: brindar a las personas de escasos recursos la oportunidad de superarse mediante la educación y la capacitación en oficios técnicos y artesanales. Este espíritu solidario y transformador sigue siendo el motor de la institución hasta el día de hoy.
Con esta celebración, la comunidad Sopeña no solo rindió homenaje a su fundadora, sino que también reafirmó su compromiso con los valores de educación, fraternidad y desarrollo humano, pilares que continúan guiando su labor en Guayaquil y en todos los rincones del mundo donde su obra sigue viva.











